Search

El nuevo orden

Por Alejandro Almánzar

La humanidad ve pasar los años, sin percatarse, que con cada amanecer viene un mundo nuevo, porque se nos dificulta desprendernos del pasado, no es casual, que todavía nos extasiemos, al ver un viejo auto 1974 a nuestro lado.

En esta parte del mundo, donde saludamos con apretones de manos, abrazos y besos, de repente nos encontraremos que nada de eso se puede sin atenernos a consecuencias desagradables con la autoridad y el ordenamiento legal.

Desde ya, en un mensaje colgado, en el portal oficial de la ciudad de NY, se les pide a los ciudadanos, denunciar la violación al distanciamiento social, eso implica, que si me acerco un poco a la otra persona, pudiera enfrentar cargos y multas.

Existe la posibilidad, de prohíbe toser, estornudar, y hasta bostezar, necesidades de las que en determinado momento un individuo no puede tener control que ocurra, aunque sabemos, hay normas para hacerlo guardando la higiene.

Será extraño, ver a dos personas tomadas de las manos, el baile será en espacio abierto, donde los ejecutantes no se toquen. Lo complicado sería en estas grandes ciudades, donde las aceras resultan pequeñas para los transeúntes.

No sé, qué hará New York, para conseguir que las personas no se apiñen en los túneles de Times Square, donde en horas normales se acumulan miles de pasajeros que buscan tomar un taxi, tren o autobús para llegar a su destino.

En el sistema de transporte masivo, qué haría, para que en los vagones de trenes y los autobuses las personas se distancien. Si obligaran a los dueños de edificios de apartamentos a instalar túneles desinfectantes en la entrada.

Que coloquen puertas a control remoto en la entrada y en los apartamentos, donde la persona no deje el contagio, es como si nos dijeran, que nacimos a un nuevo mundo sin haber desencarnado, donde el turismo ya no existirá.

Las líneas áreas, sólo transportaran mercancías, las Iglesias usarán otro método para congregar a sus fieles, el cura colocará la comunión a donde el feligrés la tome por sí mismo, los parroquianos bien separados y el abrazo de paz queda eliminado.

Las celebraciones serán virtuales, en las aulas, el cupo estará limitado, donde profesores eviten el contacto, aunque preveo, que la casa será la escuela vía la web. Nuestro país se beneficia, porque ya no tendremos manifestaciones políticas.